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Posts Tagged ‘cancer de mama’

Jul
14
Uno de cada tres cánceres de mama diagnosticados y tratados en mujeres sometidas a mamografías dentro de programas públicos de salud es potencialmente inofensivo, según revela un estudio publicado en la revista The British Medical Journal (BMJ).
La investigación, que analizó datos de programas estatales de control de este cáncer en el Reino Unido, Canadá, Australia, Suecia y Noruega, advierte del riesgo de un exceso de diagnóstico, aunque reconoce que, como es imposible diferenciar entre un cáncer letal y otro que no lo es, todos se tratan por precaución.
Se entiende por exceso de diagnóstico la detección -mediante la tecnología- de cánceres inofensivos que no causarán síntomas en la paciente ni muerte prematura, sea porque el tumor crece tan despacio que la persona fallece de otras causas antes de aparecer los síntomas o porque se mantiene inactivo o incluso retrocede.
Karsten Jorgensen y Peter Gotzsche, del Nordic Cochrane Centre, y otros expertos señalan que, ante las dudas sobre su peligrosidad, se tratan todos los cánceres, pero instan al mundo académico a intentar establecer “umbrales” para hacer diagnósticos más precisos. Por ejemplo, se podría recomendar la biopsia sólo para masas mamarias mayores de cierto tamaño en un experimento aleatorio, sugirió H. Gilbert Welch en un artículo complementario.
Para determinar la proporción de exceso de diagnóstico, Jorgensen y Gotzsche analizaron las estadísticas de incidencia de la enfermedad antes y después de introducir programas públicos de control mamográfico en los países mencionados, y hallaron que su implantación coincidía con un aumento de los diagnósticos.
Los autores estimaron los niveles de diagnóstico excesivo en cada país: Reino Unido (57%); Manitoba en Canadá (59%); New South Wales en Australia (53%); Suecia (46%), y Noruega (52%). El reporte representó una media de 52%. Los expertos extrapolaron los resultados y determinaron que uno de cada tres cánceres detectados a través de programas públicos de control radiográfico había sido diagnosticado por exceso.
BMJ: http://bmj.com/

Uno de cada tres cánceres de mama diagnosticados y tratados en mujeres sometidas a mamografías dentro de programas públicos de salud es potencialmente inofensivo, según revela un estudio publicado en la revista The British Medical Journal (BMJ).

La investigación, que analizó datos de programas estatales de control de este cáncer en el Reino Unido, Canadá, Australia, Suecia y Noruega, advierte del riesgo de un exceso de diagnóstico, aunque reconoce que, como es imposible diferenciar entre un cáncer letal y otro que no lo es, todos se tratan por precaución.

Se entiende por exceso de diagnóstico la detección -mediante la tecnología- de cánceres inofensivos que no causarán síntomas en la paciente ni muerte prematura, sea porque el tumor crece tan despacio que la persona fallece de otras causas antes de aparecer los síntomas o porque se mantiene inactivo o incluso retrocede.

Karsten Jorgensen y Peter Gotzsche, del Nordic Cochrane Centre, y otros expertos señalan que, ante las dudas sobre su peligrosidad, se tratan todos los cánceres, pero instan al mundo académico a intentar establecer “umbrales” para hacer diagnósticos más precisos. Por ejemplo, se podría recomendar la biopsia sólo para masas mamarias mayores de cierto tamaño en un experimento aleatorio, sugirió H. Gilbert Welch en un artículo complementario.

Para determinar la proporción de exceso de diagnóstico, Jorgensen y Gotzsche analizaron las estadísticas de incidencia de la enfermedad antes y después de introducir programas públicos de control mamográfico en los países mencionados, y hallaron que su implantación coincidía con un aumento de los diagnósticos.

Los autores estimaron los niveles de diagnóstico excesivo en cada país: Reino Unido (57%); Manitoba en Canadá (59%); New South Wales en Australia (53%); Suecia (46%), y Noruega (52%). El reporte representó una media de 52%. Los expertos extrapolaron los resultados y determinaron que uno de cada tres cánceres detectados a través de programas públicos de control radiográfico había sido diagnosticado por exceso.

BMJ: http://bmj.com/

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Jul
07
Un nuevo estudio sugiere que las mujeres que quieren protegerse del cáncer de mama antes de la menopausia deberían comer zanahorias.
El equipo de la doctora Laura I. Mignone, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, halló que cuantas más porciones diarias de vegetales ricos en carotenoides consumían las mujeres premenopáusicas, menor riesgo tenían de sufrir la enfermedad tumoral.
Los carotenoides son pigmentos vegetales con gran poder antioxidante. Se encuentran en “la zanahoria, el col verde y las verduras de hojas verdes, que son los alimentos que las madres siempre aconsejaron comer”, dijo Mignone a Reuters Health.
La mayoría de los factores de riesgo del cáncer de mama son dependientes de las hormonas; por ejemplo, la edad de la primera menstruación o la edad al tener el primer hijo, comentó Mignone. “Esas son cosas que las mujeres no pueden cambiar”, añadió. Pero la experta agregó que la dieta es un factor de riesgo modificable.
El equipo de Mignone examinó la relación entre los niveles de frutas y verduras ricas en carotenoides presentes en la dieta y el riesgo de padecer cáncer mamario al comparar la alimentación de 5707 pacientes con cáncer de mama invasivo y 6389 mujeres sanas (tomas como grupo control).
El consumo de altos niveles de vitamina A proveniente de carotenoides, betacaroteno, alfacaroteno y luteína/zeaxantina disminuyó el riesgo de cáncer de mama en las mujeres premenopaúsicas, pero no entre aquellas en la posmenopausia.
Mignone precisó que comer por lo menos dos porciones diarias de vegetales ricos en carotenoides reducía un 17% el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Los carotenoides interfieren con las señales de los receptores del estrógeno, lo que para el equipo explicaría por qué esos efectos preventivos alcanzarían sólo a las mujeres premenopáusicas.
La autora señaló también que los efectos antioxidantes de los pigmentos podrían influir. “Son antioxidantes muy poderosos en el organismo y podrían absorber una gran parte de los carcinógenos a los que está expuesta la población”, finalizó Mignone.
Mamografía

Mamografía

Un nuevo estudio sugiere que las mujeres que quieren protegerse del cáncer de mama antes de la menopausia deberían comer zanahorias.

El equipo de la doctora Laura I. Mignone, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, halló que cuantas más porciones diarias de vegetales ricos en carotenoides consumían las mujeres premenopáusicas, menor riesgo tenían de sufrir la enfermedad tumoral.

Los carotenoides son pigmentos vegetales con gran poder antioxidante. Se encuentran en “la zanahoria, el col verde y las verduras de hojas verdes, que son los alimentos que las madres siempre aconsejaron comer”, dijo Mignone a Reuters Health.

La mayoría de los factores de riesgo del cáncer de mama son dependientes de las hormonas; por ejemplo, la edad de la primera menstruación o la edad al tener el primer hijo, comentó Mignone. “Esas son cosas que las mujeres no pueden cambiar”, añadió. Pero la experta agregó que la dieta es un factor de riesgo modificable.

El equipo de Mignone examinó la relación entre los niveles de frutas y verduras ricas en carotenoides presentes en la dieta y el riesgo de padecer cáncer mamario al comparar la alimentación de 5707 pacientes con cáncer de mama invasivo y 6389 mujeres sanas (tomas como grupo control).

El consumo de altos niveles de vitamina A proveniente de carotenoides, betacaroteno, alfacaroteno y luteína/zeaxantina disminuyó el riesgo de cáncer de mama en las mujeres premenopaúsicas, pero no entre aquellas en la posmenopausia.

Mignone precisó que comer por lo menos dos porciones diarias de vegetales ricos en carotenoides reducía un 17% el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Los carotenoides interfieren con las señales de los receptores del estrógeno, lo que para el equipo explicaría por qué esos efectos preventivos alcanzarían sólo a las mujeres premenopáusicas.

La autora señaló también que los efectos antioxidantes de los pigmentos podrían influir. “Son antioxidantes muy poderosos en el organismo y podrían absorber una gran parte de los carcinógenos a los que está expuesta la población”, finalizó Mignone.

Jun
05
Autoexámen

Autoexámen

Chicago, 28-5-2009 (Reuters) Evaluar los signos de inflamación en sangre puede ayudar a los médicos a predecir qué mujeres corren mayor riesgo de fallecer por cáncer de mama. Las mujeres con los mayores niveles de dos indicadores de inflamación, la proteína C reactiva y la proteína A amiloide sérica, son de dos a tres veces más propensas a morir tempranamente o sufrir recurrencia del cáncer que las que tenían mejores niveles de estos compuestos, según artículo publicado en la Journal of Clinical Oncology. La relación entre la inflamación crónica y la recurrencia del cáncer de mama y sugiere nuevos enfoques para ayudar a las mujeres a mejorar las posibilidades de supervivencia. “La inflamación se relacionó con varios factores de riesgo modificables, como la obesidad, la baja actividad física y la enfermedad cardiovascular, los que pueden afectar el pronóstico de supervivencia al tumor”, indicó Robert Croyle, del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.
El experto señaló que buscar formas de reducir la inflamación, a través de medicamentos o cambios en el estilo de vida, pueden ayudar a mejorar la supervivencia. Para el estudio se analizaron a 1183 mujeres con cáncer de mama en estadio temprano a las que se les tomaron muestras sanguíneas y se les midieron los niveles de proteína C reactiva y la proteína A amiloide sérica dos años y medio después del diagnóstico inicial de tumor.
Después de diez años, las participantes que presentaban los mayores niveles de ambos compuestos eran menos propensas a sobrevivir, y a tener recurrencia de la enfermedad. Las pacientes con los mayores niveles de la proteína A amiloide sérica eran tres veces más proclives a morir durante el estudio. En cuando a las que presentaron las cantidades más elevadas de proteína C reactiva, las posibilidades de muerte eran dos veces superiores.
El cáncer de mama es la principal causa de muerte por tumores entre las mujeres de todo el mundo, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer. Quien estima que alrededor de 465 000 mujeres murieron como consecuencia de la enfermedad y se diagnosticaron 1,3 millones de pacientes a nivel global durante el 2007.
Journal of Clinical Oncology: http://www.jco.org/

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