
Mosquito Aedes Aegypti
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre un aumento repentino de la fiebre amarilla en países de África y América Latina. Según Rosalind Lewis, quien dirige el programa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra la enfermedad, en los últimos años se ha observado un resurgimiento de la circulación del virus en varios países de estas regiones.
En algunos países el virus causante de la enfermedad no había circulado en cuatro décadas y en otros nunca se había reportado. Esta creciente incidencia de la fiebre amarilla se presenta en momentos en que se acaban los fondos para renovar las licencias de las vacunas, según la OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Las agencias sanitarias enfrentan un déficit de 186 millones de dólares para financiar campañas de vacunación en Ghana o en Nigeria, dos de las naciones más amenazadas por la fiebre amarilla. El virus de la fiebre amarilla es transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
La enfermedad se manifiesta con fiebre alta, vómitos, escalofríos y dolor de cabeza, y después se complica con ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas) e insuficiencia renal, entre otros síntomas. Anualmente, la condición afecta a 206 000 personas y causa la muerte de 52 000, según estimaciones de la OMS.