El portal de salud que resuelve tus dudas

Tengo insuficiencia cardiaca, ¿qué debo hacer para cuidarme?

Recibir el diagnóstico de insuficiencia cardiaca puede ser impactante para el paciente, que seguramente se vea invadido por la incertidumbre e incluso cierto temor. ¿Cómo afecta la insuficiencia cardiaca a mi calidad de vida? . ¿Cuáles son los hábitos que debo cambiar? . ¿Qué debo hacer para cuidarme y no sufrir descompensaciones?. Estas son algunas de las preguntas que puede hacerse el paciente recién diagnosticado, y nuestra enfermera Berta Villamia, responsable de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca del Hospital, nos ayudará a resolverlas.

“La insuficiencia cardiaca comprende un conjunto de signos y síntomas que merman, en la medida que avanzan, la calidad de vida del paciente. En sí mismos son muy variables, ya que tenemos desde el paciente asintomático hasta el que requiere ayuda para las actividades básicas de la vida diaria”, explica Berta Villamia.

Evolución de la Insuficiencia Cardiaca

El avance de la insuficiencia cardiaca se caracteriza por un aumento de la dificultad respiratoria (disnea) y el deterioro de la capacidad vital (fatiga) ante los esfuerzos. Así, a medida que la enfermedad progresa, el esfuerzo necesario para provocar el síntoma es menor. Esto además contribuye a la aparición de un bajo estado de ánimo y síntomas depresivos.

corazón

Sin embargo, el paciente con insuficiencia cardiaca puede hacer mucho para mejorar su situación mediante el autocuidado. “Lo que determina los cuidados necesarios es la situación basal del paciente. De manera generalizada las pautas básicas a seguir son el mantenimiento de una dieta baja en sodio, restricción hídrica y la práctica de ejercicio suave de manera regular”.

Según Berta Villamia, la mayor parte de las descompensaciones se deben a transgresiones dietéticas (consumo elevado de alimentos ricos en sodio y sobrecarga hídrica). Por ello, se deben evitar los alimentos precocinados, las conservas y la ‘comida basura’, ya que tienen un alto contenido en sal.

En cuanto a la actividad física, muchos pacientes creen que al ser cardiópatas no deben hacer ejercicio, pero nada más lejos de la realidad. “El ejercicio moderado frecuente incrementa la capacidad aeróbica, oxigena los músculos y mejora el ánimo. Es fundamental para la salud del corazón”.

Signos de alarma

Otra parte importante del autocuidado es conocer los signos de alarma previos a las descompensaciones. Tales como el aumento brusco de peso, edemas en los miembros inferiores, disminución de producción de orina (diuresis) o aumento de la disnea, entre otros. Ante estos signos es importante actuar de manera precoz y acudir cuanto antes al médico.

corazón y salud mental

“Cuando el paciente con insuficiencia cardiaca ejerce de manera activa el autocuidado es capaz de prever y controlar cada descompensación de la enfermedad. Por ello los daños se reducen considerablemente. Se puede decir que el autocuidado contribuye a alargar su vida y, sobre todo, la calidad de vida”, apunta Berta Villamia.

Apoyo familiar

El apoyo de la familia y los amigos también es importante a la hora de enfrentarse y controlar mejor la enfermedad. “Cambiar hábitos de vida es complicado. Dejar de hacer aquello que nos sale instintivo o convertir en rutina algo nuevo requiere dedicación y constancia. Por ello, el apoyo emocional de nuestro entorno contribuye de manera externa a la perseverancia”, concluye nuestra enfermera.

 

 

Contenido validado por Berta Villamia, responsable de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca del Hospital Universitario de Torrejón



¿Quieres saber más sobre este tema?

Déjanos tus datos y te mandamos información.

   

AGENDA | Próximos eventos de Corazón

  • No hay eventos próximos en esta especialidad