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Rocío García, un ejemplo de lucha contra el cáncer

“Son malas noticias”, comenzó indicando el doctor. Frente a él y a su enfermera, Ángel, mi pareja, y yo esperábamos relajados información acerca de la biopsia que me habían hecho dos semanas antes. Para nada esperábamos que la consulta comenzará así, con esa frase demoledora, preámbulo de todo lo que vendría después con el cáncer.

Un mes y medio antes, mientras me echaba crema tras la ducha, había palpado un bulto en mi mama derecha. Era pequeño y duro, y sentía algo de dolor al presionarlo. “Si duele no es importante”, me dijeron varias personas; “si tardan tanto en darte los resultados de la biopsia es que no es nada malo”, me dijeron otras; “no te preocupes, seguro que no es nada”, decían en general. Y yo así lo pensaba.

En ese mes y medio el bulto había crecido bastante. Y sí era importante. Era malo. Había por qué preocuparse. El bulto tenía nombre y apellidos:  tumor de mama Her2, triple positivo en estado tres con ganglios infectados.

Por aquel entonces acababa de mudarme a Huesca para vivir con mi pareja, pero ya en la consulta, nada más recibir el informe, tuve claro que quería el traslado para ser atendida en el Hospital de Torrejón y recibir la ayuda de mi familia.

Tumor HER2 +++ y Ganglios afectados

Con este diagnóstico el tratamiento incluía 16 ciclos de quimioterapia, herceptin cada 21 días hasta completar el año, mastectomía radical derecha (a día de hoy sigo sin pecho y tan feliz) , 25 ciclos de radioterapia y terapia hormonal.

Si queréis conocer con mayor detalle toda mi evolución durante el tratamiento, os invito a que os paséis por mi blog lahuelladero.es

Comienza la lucha contra el cáncer

Asumí la noticia pronto y enseguida Ángel y yo nos pusimos a contactar a todas aquellas personas que podían sumar en mi lucha contra el cáncer. Hablé con Germán, mi dietista macrobiótico a quién tanto le debo; hablé con mi cuñado Raúl, que ha superado una metástasis y es un claro ejemplo de superación (http://aprovechatedelcancer.com/); llamé a Vero, oncóloga de Raúl, quién me arrojó luz en estos primeros días de incertidumbre, al igual que Ginés, otro oncólogo brillante; a través de Vero, conocí a Gualberto, que me orientó con la homeopatía, terapia natural en la que yo sí creo. Y entre tantos nombres, y más que me dejó, está mi hermana Vicky, que fue la primera persona a la que llamé nada más salir de la consulta.

Mi hermana Vicky se convirtió en mi “manager”, así lo decíamos con guasa, pues fue quien se encargó de arreglar todo el tema del traslado a Torrejón, de llevarme a las pruebas del estudio extensivo, de acompañarme a las tomas de quimio, de radio, a las citas con mi oncólogo…

Mi más sincero agradecimiento al personal del hospital

De repente la rutina normal de tu vida se paraliza y comienza otra rutina nueva: la del hospital. Día sí y día también estaba en el centro y allí estaba siempre el personal sanitario con su enorme humanidad para hacerte pasar el trago lo mejor posible.

Conecté pronto con el personal del hospital de día, unos auténticos ángeles super profesionales y que transmiten muchísima confianza. Hilda, Ana, Patricia, Paula, gracias por ser tan generosas. A día de hoy, con la excusa de ir a visitar a mi familia, cada dos meses y medio voy al hospital de día a que me inyecten el zoladex. Y es que ahora que no me lee nadie os diré…que solo quiero que me traten ellas.

Rosa García

Cirugía, enfermería, oncología, radioterapia…

En el ámbito de cirugía no me puedo olvidar de Pilar, mi enfermera super vital que siempre quiere que esté muy coqueta y aunque yo entro “desigual” por la falta de pecho siempre salgo con dos bien puestas de todo el relleno de gasa que me pone; Raquel y Lorenzo, que siempre me transmiten mucha tranquilidad.

Con mi oncólogo tuve mis más y mis menos, porque soy paciente de las que quieren saber, de las que necesitan datos y la falta de información la llevé muy mal. Ahora con perspectiva entiendo su forma de actuar. Tengo una gran confianza en Parham y me siento muy tranquila al estar en sus manos.

Por último, pero no por ello menos importante, el magnífico equipo de radioterapia. El equipo técnico, Irene, María, Elena y Silvia, ¡no hubiera sido igual sin vosotras! Irene y María siempre te reciben con una sonrisa y los brazos abiertos; Elena, mucho más que nuestra enfermera, una profesional encantadora y eficiente a quién siempre apetecía ir a ver; y Silvia, la personificación de la relación doctor-paciente que todo el mundo quisiera tener.

La unidad de radioterapia

Tras completar los ciclos de quimioterapia y someterme a la mastectomía no entendía muy bien porque aún tenía que pasar por radioterapia…¡Si ya no me queda nada! ¡si la respuesta patológica es completa! Tanto César como Silvia, de radio, me explicaron con paciencia infinita la importancia de la radioterapia para completar el tratamiento.

La unidad de radio no solo destaca por su personal, sino también por la última tecnología. “Nuestras máquinas son ferraris”, me comentó Silvia, y razón no le faltaba. En la unidad del hospital de Torrejón cuentan con máquinas de última generación, que permiten trabajar con la máxima precisión y eficiencia. Recuerdo que siempre me hacía mucha gracia la metáfora de Silvia y los ferraris, porque la verdad es que cuando te tumbas para recibir la radiación, el equipo técnico trabaja con la misma celeridad y minuciosidad que lo hacen en los boxes de fórmula 1. La unidad de radioterapia al completo es un engranaje perfecto.

Todo el equipo lleva una planificación bastante ajustada, por lo que los tiempos de espera, por lo menos en mi caso, no se alargan demasiado. Algunas veces salía fuera hasta mi turno, y uno de esos días me encontré con Pilar, otra guerrera que pudo con el bicho, y que venía cada día desde Alcalá para su sesión de radio. Según me comentó, no tenía nada que ver nuestra unidad de radio con la de su hospital y prefería gastar dinero en el taxi que ser atendida en la localidad vecina. Tenemos que sacar pecho por nuestra unidad de radio.

De manager a protagonista

Unas líneas más arriba digo que Elena es más que nuestra enfermera y en “nuestra” hablo de mí y también de mi hermana Vicky. En marzo terminé mi última sesión de radioterapia y unos meses después, en mayo, mi hermana fue diagnosticada con cáncer de mama. De nuevo un bulto en el pecho derecho. De nuevo comenzaba la lucha.

Por suerte el estadio del tumor de Vicky era menor y no había ganglios afectados, por lo que su cirugía fue parcial y recibió radioterapia, pero no quimio.

A día de hoy la dos estamos tratadas con terapia hormonal y el hospital lleva nuestro seguimiento.

Actitud y lucha activa

Una vez que te han dado la noticia de que tienes cáncer, no hay vuelta atrás. La única opción es asumirlo y sumar, y se suma cuando aprendes a dejarte ayudar, a valorar aspectos que hasta entonces habías pasado por alto, a aprender a priorizar en la vida, a darte cuenta de quién está a tu lado y ser agradecido, a ser un amante de la vida, a quererte y a aceptarte. La opción de dejarse no es una opción válida, ni por ti, ni por quienes te quieren.

Ama cada célula de tu cuerpo. Sé un amante de la vida.

 

Rocío García, paciente del Hospital Universitario de Torrejón



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AGENDA | Próximos eventos de Cáncer

  • Urología 27/04/2019 | Cáncer de Próstata

    El Servicio de Urología del Hospital Universitario de Torrejón ofrecerá una charla en el Ayuntamiento de Loeches al finalizar la ruta 16ª del Camaino de Cervantes. Hablarán sobre prevención y diagnóstico del cáncer de próstata a las 12.15 A.M. en el salón Villa situado en la calle chorreras número 7.

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